Salvemos a Pandora y a la radio en Internet

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Acabo de recibir un email titulado "Help Save Pandora and Internet Radio". Me lo envía el mismísimo Tim Westergren, co-Fundador de Pandora. Me pide que me apunte en una web que está recogiendo firmas en contra de la nueva ley que prepara el congreso nortemericano, la cual triplicará el canon de copyright a todas las webs que reproduzcan contenidos musicales. Según nos comenta Tim en su email, las nuevas tarifas son irracionalmente altas e incluso 4 veces más caras que las que actualmente les cobran a las radios tradicionales, muchas de las cuales ni siquiera pagan estos derechos.

Sin lugar a dudas, esta nueva ley terminará matando de raíz a todas las radios de Internet, incluyendo a Pandora y a otras tan conocidas como LastFM, Medinalia.com, etc.

La medida me afecta directamente. Hace un buen tiempo dejé de usar la radio tradicional. Tengo varias estaciones personalizadas en Pandora y LastFM y la verdad es que la medida no la entiendo. Desde que uso estas radios compro mucha más música que antes. ¿Cómo? Para los que no conocen nada de estos sitios os explico rápidamente como funcionan. Una vez que te das de alta puedes crear tu propia radio de acuerdo a tus gustos. Puedes hacerlo buscando una canción que te guste o un introduciendo el nombre de una banda o artista que te mole. El resto viene sólo. Pandora se encarga de ponerte música de ese grupo que has introducido y de otros del mismo estilo. De esta forma conoces un montón de nuevas bandas que se ajustan a tus gustos y terminas comprando sus canciones y las entradas para ir a verlos cuando tocan en tu ciudad.

Como os decía, en sitios como estos conoces a grupos o artistas que sin ellos te hubiera sido muy difícil escuchar. En mi caso me permiten conocer nuevos productos musicales que se ajustan a mis gustos y tomar mejores decisiones de compra de canciones y discos pero por sobre todo me motivan a comprar música. Recordemos que muchas veces las decisiones de compra de música se realiza mediante procesos de compra impulsiva.

Lo más importante es que desde el mismo Pandora puedes pasar a la web de iTunes y comprar el disco o algunas de las canciones a 0,99 dólar. Pandora también te ofrece información sobre la banda, sobre el disco en cuestión y todo lo que necesitas para terminar comprando en iTunes. Señores, esto es lo mismo que los audífonos que ponéis en el Corte Inglés para que escuchemos el nuevo disco del artísta famoso pero con la única diferencia que lo puedes escuahr a través de Internet. Y ni siquiera porque Pandora no te ofrece el disco completo sino que una o dos canciones.

Además, sitios como LastFM te brindan la posibilidad de crear grupos. Por ejemplo, estoy suscrito a GroupRadio de Alt1040 que pone música de bandas que me gustan. En este sitio los usuarios de una de estas rádios (también creadas por otro usuario) puedemos hablarnos entre nosotros y recomendarnos música, la cual muchas veces terminamos comprando.

Esto es lo que yo llamo un modelo de negocio que se adapta a los nuevos mercados. Sin embargo, los políticos (que en su mayoría son gente a la que Internet los pilló ya grandecitos) legislan para proteger un modelo del siglo XX. Pero ya estamos en el siglo XXI y las cosas han de hacerse de otra manera. Internet es nuestro día a día y para muchos el principal canal de consumo de cultura.

Ya lo leía el otro día en en el blog de Enrique que citaba a Miguel Pérez, el cual hace una brillante comparación de la Radio con Internet:

“A nadie en su sano juicio se le ocurriría, en este momento, tildar de piratería al hecho de escuchar algo por la radio ni siquiera al hecho de grabar lo que se programa en la radio para reproducirlo posteriormente. Creo que en unos años podremos cambiar la palabra “radio” por “Internet” y donde ahora algunos ven “piratas” y “distribución ilegal” descubrirán que en realidad son “oyentes/lectores”, que la red es magnifico un canal de difusión y que los que hacen negocio estarán encantados de pagar a aquellos cuyos contenidos les permiten ganar dinero”.


En definitiva, este tipo de leyes lo único que permiten es limitar nuevos modelos de negocio y obligarnos a ir a las tiendas físicas a comprar un disco a precios abusivos.