Vaya semanita

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Llevo más de una semana sin escribir ya que me he encontrado con una fuerte gastroenteritis que aún me tiene a mal traer. Por otro lado, me han confirmado la lesión en la muñeca. He ido al traumatólogo con la ilusión de que me quitaran la escayola después de 3 semanas y me he tenido que venir con una nueva.

El médico me ha enviado a hacerme unas placas y cuando he vuelto con ellas las ha visto y puso una cara que hasta yo me asusté. Me ha dicho que estoy bastante jodido, que tengo fracturado el hueso que menos se regenera de todo el cuerpo: el escafoide. Este es un huesito de la muñeca que hace de base para el dedo pulgar e índice. Tiene poquísima irrigación sanguínea y por eso se regenera muy lento. En definitiva, tengo que estar con escayola hasta mediados de enero y el médico me ha dicho que recién ahí sabré si me he salvado de la operación...

Menudo diagnóstico, sobretodo cuando tendré que pasar todas las fiestas con este trasto en mi brazo. En diciembre viajo a Chile a pasar la navidad con mi familia (me daré una vuelta por Buenos Aires y Florianópolis para ver a algunos amigos también) y tendré que pasar los calores veraniegos de este lado del mundo con este trasto encima.

Por suerte, el médico me recomendó un sitio donde venden un sistema de inmovilización de poliuretano que en casos donde tienes que permanecer períodos prolongados de tiempo va bastante bien. Es una especie de escayola pero hecha de una venda rellena de poliuretano líquido que te lo aplican al cuerpo y se amolda a él para luego secarse y endurecerse.



El proceso es rápido y sencillo. Aún no entiendo porqué este tipo de productos no están en todos los hospitales. Este va muy bien ya tiene cierre, por lo que se puede quitar para ducharte. También se puede mojar, lavar, etc y pesa mucho menos que una escayola de toda la vida. La verdad es que va la mar de bien ya que con estas simples soluciones ganas en calidad de vida mientras te encuentras en rehabilitación.

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